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9 de septiembre de 2015

Adele no ha adelgazado 68 kilos. Ni 30.

De repente, la semana pasada, todo el mundo se volvió loca con que Adele había adelgazado 68 kilos. O sea, que debía pesar 130, por lógica... Ante el absurdo del asunto, alguien creyó pensar que eran 68 libras, así que lo pasó a euros kilos y daban 30 kilos, que tampoco estaba mal pero, ¿cuál era la realidad?

La realidad es que es un bulo, o sea, una noticia falsa, es un intento de hacer creer a un grupo de personas que algo falso es real, lo que las retrasadas modernas autodidactas del inglés llaman hoax, vamos, y todo empezó al otro lado del charco (una metáfora de América, chicas. El charco es el Atlántico)...


21 de mayo de 2013

De cómo me largaron de Rita (y II)

Tras los emocionantes hechos que narré ayer, me dispongo a dar cuenta del afortunado (o no) desenlace que tuvo lugar...
(Se abre el telón)

Cuando el tipo de seguridad, que ya os dije ayer que pertenece al equipo de la sala Charada, y no a Rita, me soltó la fresca de "ahora te vas de la sala" yo me quedé en plan "¿pero qué dice este ser humano?"; yo, al contrario de Otto, soy una persona muy razonable y tranquila, así que me dije "mira, pasa de montar movidas con estos, que los pobres no están aquí para razonar y a la mínima te sueltan una bofetada", así que con mi dignidad, y mis pectorales, que yo creo que también son una buena razón para que la gente me tome un poco en serio, dije...
- Pues muy bien. ¿Y mi copa?
- ¡Que le traigan un vaso de plástico!
Y ahí apareció alguien con un vaso de plástico... Y mientras echaba mi vodka de garrafón en el nuevo recipiente, le solté al segurata que yo de ahí no me iba sin despedirme de mi novio, tal cual, así que el tío, que se ve que tampoco estaba por la labor de discutirme, me dijo que muy bien y que me acompañaba dentro...
Ahí teníais que verme, paseándome por toda la sala, buscando a Lolo y con el otro de escolta. Como no lo encontraba, me paraba a cada paso que conocía a alguien y le soltaba "Oye, ¿has visto a Lolo? Es que me echan del bar y es por despedirme", y así como a 7 u 8 personas, con lo que en menos de 5 minutos aquello se convirtió en una cosa viral y media sala se enteró, flipó y lo siguiente de flipar, que ahora no sé cómo se dice.
Por fin, vi a Lolo, me despedí, flipó y antes de salir, con mucha dignidad y con mi copa, coge el segurata y me espeta "y te vas por dejarme en evidencia delante de mi jefe", a lo que yo le respondí "Ah, ¿dejarte en evidencia es decirte que hagas tu trabajo? ¿Y las otras veces que te lo he dicho de buen rollo y que me lo has agradecido, no cuentan?" y me encaminé a la calle, donde me quedé hablando con Gabi del asunto.
Mientras tanto, dentro, Lolo se puso a hablar con el segurata y este le dijo, tal cual, "es que me ha amenazado", y Lolo dijo...
- Que mi novio te ha amenazado!?
- Sí, es que me ha dicho que llamaría a la policía si veía a alguien fumando...
- Y amenaza te parece decir que él va a hacer tu trabajo!?
- Y además, vuestro amigo estaba muy drogado...
- ¿Nuestro amigo? ¿Cómo lo sabes? ¿Le has hecho un control?
- Pues muy bebido...
- Pues exactamente como todos los que están dentro, ¿los vas a echar también?
¡Pues van a tener que echar a toda la sala!
Todo esto en una conversación con tooodos los de seguridad, no sólo el segurata (a quien Lolo recordó que en más de una ocasión servidor le fue a avisar de muy buen rollo cuando había gente fumando, cosa que él recordaba, evidentemente), sino un puerta y el jefe de seguridad, un viejo con muy mala hostia que no callaba. Al parecer, y al ver que las contestaciones y las versiones eran las mismas que las mías y sin haber hablado, ni haberse puesto ni borde ni violento, parece que empezaron a entrar en razón y el señor mayor, que me había empujado para que me largase, por cierto, terminó diciendo...
- Bueno, pues dile que entre y al otro también cuando se le pase...
El otro era mi sobrina, claro, que se había ido como hacía una hora.
¿Os lo creéis? Pues tal cual. El segurata me dio el sermón antes de entrar mientras la jefe de RR.PP., Susana, la pobre, no hacía más que decirle "pero le quieres dejar entrar!?" (aunque yo sé, desde el cariño que nos tenemos, que ella me estaba odiando por dentro con la inquina que sólo una mujer y un marica podemos tener. Besos, amiga, que sé que me estarás leyendo). Entré, con mucha dignidad, saludé a mis amigos de nuevo, a los que quiero agradecer que se preocuparan y estuvieran pendientes y con Lolo, que son amor y tienen mi devoción eterna. Me pedí la otra copa que tenía, que sabía a verdadero veneno, y después de saludar a gente que flipaba con todo el tema, nos marchamos, que al día siguiente Rita no trabajaba pero aquí nosotros sí.
Ah, nadie de Charada me miró mal al entrar, que supongo que es su manera de disculparse, pero ya sabéis lo que dice el refrán: flores son amores y no buenas razones.
¿Resentida ya? No lo sabes tú bien...

20 de mayo de 2013

De cómo me largaron de Rita (I)

Bueno, antes de que nadie se invente más cosas o haga cábalas absurdas sobre mi irasosiá, heme aquí ante todos vosotros, amigos, dispuesto a narraros los extraños, pero ciertos, hechos que tuvieron lugar el domingo en Que trabaje Rita.
Lo primero que debo aclarar es que Rita es la fiesta que se celebra en Charada, lo que significa que todo el tema de puertas, seguridad y tal depende de la sala Charada, no de la organización deRita. Esto me lo hicieron los de Charada, no los organizadores de Rita..., y es importante que distingáis entre unos y otros, es lo justo

De hecho, ya sabéis que yo soy muy fan de Rita desde su inicio. Me parece una fiesta muy divertida, le dediqué una entradita alusiva en su primera edición y siempre hablo mucho de ella en Facebook, y bien, así que no soy sospechoso de mala voluntad hacia ellos, ni siquiera a pesar de la subidita de precios y del hecho de haber tenido que ser yo, como cliente, el que le dijese a más de uno que apagase el cigarrillo dentro de la sala.
Dicho esto, vamos al mondongo, que es lo que interesa.
Ayer, como siempre, tuvimos el Pre-Rita, en la que nos juntamos con un montón de buenos amigos y pinchamos, bebemos y luego rematamos en Jandro entre botellines de cerveza, copas y unos jägermeister mezclados con mucha risa y muy buen rollo. Vamos, que nos entonamos. Después nos fuimos a la puerta de Rita para ser los primeros de la cola (con qué poco nos contentamos, ¿verdad?), y fuimos los segundos. Uno de mis amigos, que es como mi sobrina, tenía pase VIP (sí, así de sencilla), así que nosotros entramos y no nos preocupamos más.
Una vez dentro, risas, saludos, encuentros... Pues eso, todo muy Rita. En cierto momento, el novio de mi amigo-sobrina entra y nos dice que no le dejaban entrar. Flipamos un poco. La explicación era que, a pesar de estar en lista VIP, tenía que pagar (hacer la cola, claro) y como estaba un poco pedo ya de paso lo vacilaron un poco, algo que no le hizo mucha gracia a mi sobrina, que les mandó a freír espárragos.
Yo acabé yendo a la puerta para ver qué pasaba y al llegar me asomo a la calle para ver dónde estaba mi sobrina y un portero me espeta un "ahí no puedes estar", así. Yo lo flipo y le digo al de seguridad que había ido para ver si mi amigo entraba y me suelta...
- Tu amigo no entra porque va hasta el culo
- ¿Cómo?
- Sí, drogado.
- Mira, -digo yo- no puede ser porque ha venido conmigo.
- Bueno, ¡pues borracho!
- Eso no te digo que no, pero igual de borracho que puedo estar yo.
- Y además se quería colar sin pagar.
- Pues no puede ser porque mi novio le acaba de dejar dinero para entrar.
- Bueno, pues no entra y punto.
Todo esto sin levantar la voz, conste. Ante la imposibilidad de argumentar más le digo, con tono neutro, "Pues si mi amigo no entra, como vea que alguien se enciende un cigarrillo dentro, llamo a la policía"...
- ¿Me estás amenazando?
- No, te estoy diciendo que si alguien fuma, en vez de ser yo quien le diga que apague el cigarrillo o avisarte a tí, como he hecho otras veces, llamo a la policía.
- Pues acompáñame, que ahora mismo te vas de la sala...


Os podéis ahorrar los comentario de que seguro que me puse borde o gritón o que estaba como Las Grecas, porque os estaréis equivocando.
Y mañana, la conclusión.
- Lo flipo, maricón - Ya te digo, tía

LEAMOS, AMIGAS