30 de noviembre de 2015

Cristiano Ronaldo, su Amigo y la Caverna

Esta tarde, y no sé ni cómo, la verdad, he dado con un enlace que llevaba a una publicación llamada Mundo Deportivo, que seguro que es un periódico conocido y todo, pero es que a mi los medios dedicados al deporte me dan mucha pereza, sobre todo desde que sé que Eduardo Inda fue director del Marca. Más allá de su contenido, por mucho que tengan nombres genéricos, todos se acaban dedicando a noticias del deporte de borregos, el fútbol. Tranquilas, que no es lo único que aborrega, eh? Tranquilitas, no os pongáis dignas y estupendas y ofendidas.
Se confunde usted, caballero

Siempre he pensado que qué coños se puede decir del fútbol a diario y durante un periódico/telediario entero. Se podría analizar cada zancada de cada jugador, cada entrenamiento, las estrategias, etc., pero no, amigas, no... al final acaba siendo el amarillismo más repugnante el que ocupa todo su tiempo, que si el quítame de allí esas pajas, que si la juerga de uno, el coche del otro y las historias absurdas de entrenadores, o ya, para acabar de rebajarse en el género, publicar cosas así...


Pero que esto no es nuevo, amigos, que ya este mismo periódico de información deportiva publicó ya hace unas semanas otra noticia de amigo íntimo y una foto también, incluida en la noticia, para que viésemos lo bien que se llevan. ¿Será que tienen algún redactor bien curioso (guiño-guiño)...?



No, nada, ¿tendencioso? ¡Qué va! Huys, ¿ellos? Naaaaah, es sólo una noticia deportiva, una noticia sobre fútbol! ¿Que podrían haber hablado de sus constantes viajes, sin más, sin decir dónde o con quién va? ¡Naaaaa! ¿Habráse visto? ¿Y dejar la vida personal de alguien intacta? No, es mejor que dejemos caer fotos cariñosas, nombres,... pero sólo con Cristiano Ronaldo y su amigo Badr Hari, ¿eh? No vaya a ser que haya algo más. Y es asqueroso. Y los comentarios de la gente que lee la noticia ya son de ascazo, de borrego,... vamos, de forofo de fútbol, marca España.

Español medio alimentándose - Representación gráfica

Primero, ya me resulta de traca que el Real Madrid, como si se tratase de un asunto de Estado, se extrapreocupe de lo que haga un empleado suyo en su tiempo libre, siempre que sea legal, claro. Vamos a ver, ¿en el trabajo cumple? ¿Lleva a cabo su actividad con normalidad? Pues ya está, lo que haga en su tiempo personal es cosa suya, señores, y esto sea futbolista, bloguera, oficinista o funcionario. ¿Pero y el Mundo Deportivo este? Que si se va varias veces por semana a Marruecos, las horas que tarda, el tiempo que va, el nombre de su amigo, que si su jet privado... Señores, si están insinuando que es maricón, pues háganlo, pero en una publicación rosa o amarilla, no usen la excusa del periodismo deportivo. Ser maricón no es delito y no es nada malo, así que si saben algo díganlo, con todo su coño de ustedes, no echen mierda. De hecho, yo siempre he creído que Ronaldo es homosexual, pero como no lo sé y me importa una mierda lo que haga con su rabo, no me dedico a escribir gilipolleces sobre sus supuestos devaneos por el mundo árabe, y aunque lo supiera, pues me daría exactamente igual, y me la suda si se va de vacaciones a Marruecos o a un campo de nabos.

Villapene, capital de Homosexualia

Pero ¿y si fuera maricón, maricón? Pues mira, querida Géminis, yo sólo soy partidario de sacar del armario a los maricones que no sólo dicen no serlo sino que además demuestran comportamientos homófobos y discriminatorios desde su armario de tristeza, miedo, mierda y oscuridad, y esos, por suerte, al final acaba saliendo a patadas del armario para escarnio público y satisfacción ajena... Pero a mi Cristiano, aunque me la suda total, me lo dejáis en paz, cabrones.

"Hijos de puta" en lengua de signos

25 de noviembre de 2015

Yukio Mishima

No tenía muy claro si esta entrada iba a ser una entrega más de los Grandes Maricas de la Historia o no, pero después de haber leído lo suficiente he decidido dejarlo como mito homoerótico, que no es poca cosa. Con ustedes, Hiraoka Kimitake, más conocido como Yukio Mishima, de quien hoy de cumplen 45 años de su fallecimiento...


Como aquí nadie hemos nacido leídos, amigos, lo primero es confesar cómo descubrí la existencia de la figura de Yukio Mishima. Calculo que tendría yo no más de diez años cuando descubrí, perdido en un cajón de la mesilla de la habitación donde dormía en casa de mi abuela, en los veranos que pasaba en pueblo, el suplemento dominical de un periódico. Aburrido, lo ojeé hasta que di con una fotografía que me llamó la atención de una manera muy extraña. Yo era un crío, así que me temo que aún no era capaz de distinguir un mero interés de una cierta conmoción a la altura de la entrepierna. Vamos, que no sabía que era maricón. Aún.


El caso es que me quedé fascinado, como ahora me fascina pensar en la desbordante homoerótica de la iconografía católica, por cierto, y me leí el reportaje sin quedarme con nada a parte de la conmoción en la entrepierna y una desagradabilísima fotografía que ocultaré en un vínculo al final, para quien quiera verla. Al grano: Mishima fue un escritor japonés, novelista y dramaturgo para más señas, considerado uno de los más grandes escritores de Japón (esto que se lo apunten las modernas que van de intelectuales con su libro de Kenzaburo Oé en la mano). Su familia estaba vinculada a los samuráis (como Vicky Larraz pero de verdad) y pertenecían a la burocracia adinerada de una época de transición entre el Japón más tradicional y la invasión de las costumbres occidentales, algo que Mishima siempre observó como una insoportable decadencia, especialmente después de que su país perdiera la Segunda Guerra Mundial. Total, mucha tarita y bien de psicoanálisis, amiga.

Pues me vas a poner cuarto y mitad de la tara esta, por favor.

Pero hay más, porque resulta que, cuando se fue a alistar en el ejército como kamikaze, le dijeron que nanay, que mostraba signos de tuberculosis y que ellos querían suicidas sanos, no enfermos, así que se sintió humilladísimo y, para más colmo y tara, se sintió culpable por haber sobrevivido y haber perdido la oportunidad de una muerte heroica.

Errr... ¿hola?¿HOLA?
Bueno, por suerte, se puso a escribir y dio a luz la tetralogía de El Mar de la fertilidad, una especie de discurso ideológico sobre la sociedad decadente en lo moral y lo espiritual, y se metió en el mundo del ensayo, defendiendo, como buen japo, la figura del Emperador, representante sumo de su pueblo y su identidad. Se aficionó al gimnasio (en serio) y tanteó el mundo de la homosexualidad con su novela El color prohibido, algo que a su mujer no le hizo mucha gracia (es que se iba de baretos de ambiente, chicas), y al final, después de que lo propusieran tres veces sin éxito al Nobel, se le hincharon un poco las pelotas y tal día como hoy, en 1970, se fue con un grupo de amigos a un cuartel militar para iniciar un golpe de estado que devolviera al Emperador a su legítimo lugar. 

¿Me lo dices o me lo cuentas?
Y la cosa acabó fatal, porque resulta que desde el balcón del cuartel no le oían, así que decidió mandarlo todo a la mierda y seguir con su plan de huída, que básicamente era llevar a cabo, como buen descendiente de samuráis, su seppuku, o sea, hacerse el harakiri ritual, que incluye que un amigo te decapite después de te hayas abierto el abdomen en canal. Maravilloso, sobre todo porque el amigo no era muy diestro y después de varios tajos sin éxito tuvo que ser otro colega el encargado... Y así surgen los mitos, amigas, entre taras y sables. Hasta mañana.

A ver ahora quién limpia esto, TÍA!



18 de noviembre de 2015

Dando Gracias a Dior

Resulta que hace unos días Tim Cook estuvo en Irlanda. Tim Cook es el Director Ejecutivo de Apple, el jefazo, el heredero de Steve Jobs, forrado hasta las trancas y, además, homosexual. Está muy bien que el jefe de la compañía más forrada de la tierra sea un pedazo de homosexual, ¿verdad? Por aquello de la visibilidad, de las políticas de empresa y todo, ¿verdad? ¿verdad?...

"Oye, Maroto, pero por qué nos pone a nosotros aquí?"

Bueno, pues Tim Cook se fue, hace unos días, al prestigioso Trinity College de Dublín (que tampoco es para tanto, la verdad) y desde allí se dirigió a sus estudiantes, que le organizaron un evento a través de la Philosophical Society donde, además, le dieron la medalla de oro de la sociedad. Luego empezó a decir una serie de sandeces que para qué, pero, bueno, tampoco se va a poner a insultar a los anfitriones... Que si Irlanda había sido líder en la lucha por los derechos humanos, la causa LGTB y tal. Todo muy absurdo, y os lo digo yo que viví allí, estudié allí y tal, pero el remate llegó cuando soltó que él agradecía mucho los premios pero que para premio el que le había dado Dios siendo gay...

No hacía falta que trajeses un regalo, con tu presencia ya me vale
¿Qué? A cuadros, amigas, ¿no? O sea, Dios... regalo... gay... , tres conceptos que casan la mar de bien. Vamos a ver, hijo, que parece que os llenan los bolsillos y decís sandeces en cadena. Me parece muy bien que la gente crea en Dios, o en Alá, o en Jehová... o en Zeus tonante o Sauron o en el Amo del Calabozo, allá cada cual con sus fantasías, pero ya ponerse uno a atribuir dones divinos como que no. Mira, Tim, primero de todo mi cabello es real si eres un buen cristiano sabrás que Dios no reparte suertes, nos deja a nuestro libre albedrío, así que no envía ni desgracias ni dones porque eso estaría, teológicamente, entre la incongruencia y la imbecilidad; segundo, ser maricón es una cuestión biológica; tercero, a tu Dios, o al menos a sus representantes en la Tierra, no le gustan nada ni los maricones ni los pecados referentes al séptimo mandamiento, o sea, robar, o sea, evadir impuestos yéndote a un país tan católico como Irlanda con esa política fiscal tan ventajosa; y, cuarto, Dios no existe y no te da nada y punto pelota.

Paquita la Culona dándole las gracias a Dios por darle una guerra
Y ya está, me he desahogado. Es que a mi estas cosas de la religión, como antiguo creyente y actual ateo, me ponen muy nervioso. Yo soy superfán de que cada cual crea lo que dios le dé a entender (guiño, guiño), con alegría y, a ser posible, no expansivamente, o sea, cada cual en su casa, su templo o su cuarto oscuro, de rodillas o de pie (guiño, guiño) y sin metérselo a nadie por los ojos (guiños y lágrimas). Vale que España ha sido siempre el refugio espiritual de Occidente (y nido de delincuentes, lo que es paradójicamente causal casual) y que nos tenemos que tragar las procesiones de Semana Santa y tal mientras nos dicen la la procesión del Orgullo es un ultraje. Vale. Y vale que los belenes son preciosos y obras de arte, vale, pero en las casas, en las iglesias y todos aquellos lugares que no pertenezcan a la administración, o sea, en el ayuntamiento no. Ahí muy bien, Carmena.

Paquita dándole las gracias a Dios por darle sombra
Y es que aunque vengamos de una larga tradición de nacionalcatolicismo (ya antes de Paquita la Culona incluso), ha llegado el momento de que las fantasías de cada cual se las apañe uno en sus lugares de culto o de intimidad, chica... ¿Qué es eso de la Biblia y el crucifijo en un acto civil? Pues no, y tampoco esa gilipollez de los bautizos y comuniones civiles que quieren hacer esas modernas de boquilla a las que, en el fondo, les va un hábito más que a un cargo del PP un sobre. He dicho.

Esperanza Aguirre con más cara de partirnos las piernas que de dar gracias a Dios.


LEAMOS, AMIGAS