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25 de noviembre de 2015

Yukio Mishima

No tenía muy claro si esta entrada iba a ser una entrega más de los Grandes Maricas de la Historia o no, pero después de haber leído lo suficiente he decidido dejarlo como mito homoerótico, que no es poca cosa. Con ustedes, Hiraoka Kimitake, más conocido como Yukio Mishima, de quien hoy de cumplen 45 años de su fallecimiento...


Como aquí nadie hemos nacido leídos, amigos, lo primero es confesar cómo descubrí la existencia de la figura de Yukio Mishima. Calculo que tendría yo no más de diez años cuando descubrí, perdido en un cajón de la mesilla de la habitación donde dormía en casa de mi abuela, en los veranos que pasaba en pueblo, el suplemento dominical de un periódico. Aburrido, lo ojeé hasta que di con una fotografía que me llamó la atención de una manera muy extraña. Yo era un crío, así que me temo que aún no era capaz de distinguir un mero interés de una cierta conmoción a la altura de la entrepierna. Vamos, que no sabía que era maricón. Aún.


El caso es que me quedé fascinado, como ahora me fascina pensar en la desbordante homoerótica de la iconografía católica, por cierto, y me leí el reportaje sin quedarme con nada a parte de la conmoción en la entrepierna y una desagradabilísima fotografía que ocultaré en un vínculo al final, para quien quiera verla. Al grano: Mishima fue un escritor japonés, novelista y dramaturgo para más señas, considerado uno de los más grandes escritores de Japón (esto que se lo apunten las modernas que van de intelectuales con su libro de Kenzaburo Oé en la mano). Su familia estaba vinculada a los samuráis (como Vicky Larraz pero de verdad) y pertenecían a la burocracia adinerada de una época de transición entre el Japón más tradicional y la invasión de las costumbres occidentales, algo que Mishima siempre observó como una insoportable decadencia, especialmente después de que su país perdiera la Segunda Guerra Mundial. Total, mucha tarita y bien de psicoanálisis, amiga.

Pues me vas a poner cuarto y mitad de la tara esta, por favor.

Pero hay más, porque resulta que, cuando se fue a alistar en el ejército como kamikaze, le dijeron que nanay, que mostraba signos de tuberculosis y que ellos querían suicidas sanos, no enfermos, así que se sintió humilladísimo y, para más colmo y tara, se sintió culpable por haber sobrevivido y haber perdido la oportunidad de una muerte heroica.

Errr... ¿hola?¿HOLA?
Bueno, por suerte, se puso a escribir y dio a luz la tetralogía de El Mar de la fertilidad, una especie de discurso ideológico sobre la sociedad decadente en lo moral y lo espiritual, y se metió en el mundo del ensayo, defendiendo, como buen japo, la figura del Emperador, representante sumo de su pueblo y su identidad. Se aficionó al gimnasio (en serio) y tanteó el mundo de la homosexualidad con su novela El color prohibido, algo que a su mujer no le hizo mucha gracia (es que se iba de baretos de ambiente, chicas), y al final, después de que lo propusieran tres veces sin éxito al Nobel, se le hincharon un poco las pelotas y tal día como hoy, en 1970, se fue con un grupo de amigos a un cuartel militar para iniciar un golpe de estado que devolviera al Emperador a su legítimo lugar. 

¿Me lo dices o me lo cuentas?
Y la cosa acabó fatal, porque resulta que desde el balcón del cuartel no le oían, así que decidió mandarlo todo a la mierda y seguir con su plan de huída, que básicamente era llevar a cabo, como buen descendiente de samuráis, su seppuku, o sea, hacerse el harakiri ritual, que incluye que un amigo te decapite después de te hayas abierto el abdomen en canal. Maravilloso, sobre todo porque el amigo no era muy diestro y después de varios tajos sin éxito tuvo que ser otro colega el encargado... Y así surgen los mitos, amigas, entre taras y sables. Hasta mañana.

A ver ahora quién limpia esto, TÍA!



4 de octubre de 2011

Como si no fuera ya complicado ligar...!

Joder es que no me lo puedo creer... y lo vais a flipar cuando os lo cuente, si es que no lo sabéis ya, que últimamente mis entradas están a la vanguardia de... hace unas semanas! Juas!


Resulta que, como titulo la posta hoy, por si no lo tuviéramos ya bastante difícil los gaysos para ligar, aún se puede complicar un poco más... y eso que no me refiero al empeño de las autoridades eclesiásticas de casi todas las religiones en hacernos la vida imposible a los maricas, ni a los partidos políticos conservadores o neoconservadores que aunque hacen como que no les importa que existamos dicen que eso de compartir derechos nanay... En fin, que como si no fuera poco, que no lo es, resulta que los homosexuales de Sudáfrica van a tener que dejar de usar el Gaydar, Grindr, GayRomeo y tal porque un peligro anda suelto por, al menos, Johannesburgo, y sí, es algo peor que ligar por el Bakala...

Por cierto, para los pocos heterosexuales que podáis estar leyendo esto, esos nombres que acabo de escribir se refieren a plataformas de ligoteo en la red, como el Badoo ese o Meetic o tal, que todo hay que explicarlo...

Resulta que se sospecha que haya un asesino en serie que ya se ha llevado por delante, en los últimos 10 meses, a cuatro homosexuales de Johannesburgo, todos ellos además en plena treitena y sin encontrar indicios de allanamiento de morada violento, por lo que se supone que hubo una entrada en la vivienda consentida... Además, todas las víctimas (para las hembristas aquí debería poner todos los victimos) se hallaron amordazados y atados y estrangulados... muy fuerte... Bueno, si queréis saber más detalles, aquí los tenéis.

Qué mal rollo dan los asesinos en general, bueno, y en serie también o más, menos Déxter, que ya ha vuelto en su sexta temporada ya!


24 de abril de 2009

Condesa de Mencia



Mencía es un antiguo nombre castellano, de aquellos tiempos de cuando el puerco Habsburgo acabó con los fueros de Castilla, cosa que se celebraba ayer en Castilla y León. El puerco austria es, claro está, Carlos I. Como digo todos los años, fue culpa de su abuelo el puerco Fernando el Católico que, muerta Isabel, se negó a quedarse sin la Corona de Castilla que debía heredar en exclusiva Doña Juana… esto quede para los catalanistas que siempre dicen que Castilla aplastó a los paisos, que no eran tales porque se llamaba a todo aquello Corona de Aragón. No fuimos nosotros (primero porque no habíamos nacido, jajaja), lo empezasteis vosaltres.


Todo esto es una tonta introducción a que en la calle que se llama así en mi ciudad, Mencía no tiene escrito su acento en su sitio (tilde para los pejillosos logse) y leerlo da mucha risa: Condesa de Mencia… > Condesa Demencia, y ya debía ser eso una señal porque en el tren me he topado…

Con-esa Demente…


Resulta que iba yo en mi tren en la cafetería, muy tranquilito, con mi café, mi ordenador, relajado y trabajando y viendo como la tía parecía ser muy rara. Demostró serlo cuando, tras pedir una lata de Coca-Cola y otra de cerveza, giró la de cerveza. Como debía tener unas gotas de agua en el borde, ella pensó que la lata de cerveza tenía una fuga y para cerciorarse empezó a agitarla, boca abajo, cual coctelera mientras mascullaba. Convencida de que no había problema, ya podéis imaginar lo que hizo acto seguido: abrir la lata y provocar un chocho de espuma por los alrededores. En este punto ya sabía que estaba tarada de la chola.


Yo seguía a lo mío, con el ordenador y tal, cuando escucho que dice …y luego dicen que hay gente enferma, seguramente haciendo referencia a la ocasión en la que alguien la hubiera adjetivado a ella así. Sigo a lo mío, me llaman por teléfono, lo cojo, hablo unos instantes y vuelvo a seguir a lo mío: ojos en la pantalla del portátil.

Pasados apenas unos segundos empiezo a ver, por el rabillo del ojo, como la loca empieza a hacer aspavientos de atención y a decir ¡Eh! ¡Eh! ¡Tú! Como ya sabía que estaba tarada, la ignoré incluso cuando golpeaba la mesa con las dos latas, la de cerveza y la de Coca-Cola. Estaba claro que estaba llamando mi atención, así que una de las clientes de la cafetería, en la mesa de al lado, se dirige a mi y me dice Te llama esa chica… Pienso ¡Será puta! ¡Y a esta quién le ha dado vela? Total, que me quito los auriculares y miro a la demente…

- ¿Sabes que esos aparatos que usas son perjudiciales para la salud? Que a la altura a la que te colocas el aparato ese [el móvil] hace que interfiera con el chacra que controla la actividad sexual, pero no de practicarla, sino la que forma la diferencia de géneros y blablablabla…


Yo, estupefacto, le dije Siiiii, si, claaaaaro… a punto de decirle que si tenía algún conflicto sexual no era por culpa de mi móvil, que antes no había de esos… y volví a lo mío y a mis auriculares mientras ella empezaba a verter el contenido de la lata de Coca-Cola en la de cerveza y viceversa y empezaba a hablar en voz alta diciendo…

- ¡Y a miiiiii, y a mi también me puedes perjudicaaaaar, es increiiiiible, que te voy a denunciaaaaaar, groooooarg! ¡Grooooarg! A la policía… No hay derechoooo… ¡GROAAAAARGH!

Seguí ignorándola hasta que se calló, claro. Qué miedo: que de tarados hay en el mundo… Y, por cierto, que estoy muy liado con mi vida y el trabajo y tal, así que siento no contestar comments y no poder leeros… Me va a durar un poco, así que me disculpo y no me olvido de que me faltan la Posta Tercera y la Cuarta, jajejijoju…, que entre la falta de internet, de tiempo y las obligaciones… tardarán, pero llegarán… Besos y feliz finde...

21 de noviembre de 2007

Me lo descuente usted del precio...

El lunes estuve comiendo en el sitio de las fotos, que no digo para no hacer propaganda. La verdad es que está un poquito demodé, pero no voy a sitios fashion porque son caros y pretenciosos (por lo general). Pero el sitio está bien... es barato, luminoso (si tienes la suerte de ser asabercómo y te pongan arriba, porque abajo es como un sótano) y nos encanta que tengan cosas de esas de Ikea (es que de Ikea no tengo fotos, así que digo el nombre) como el monomando del baño.




Pero lo que no nos mola nada (recuerden que yo el mayestático lo uso con verbos de parecer y placer) es que no funcione el secamanos... Tú aprietas y si sueltas, pum, se para... También es un fastidio que haga frío si estás en la zona de la entrada: cada vez que abren las puertas, pum, te da un aire (frío)...
y es que en general parece que hay una guerra contra el calor... o yo soy un poco paranoide? Vale que es absurdo ir con manga corta en invierno, pero es que lo que no mola es que te metas en un bar y te hieles, especialmente si el sitio va de guay y encima te sacan los ojitos por una copa (y te los sacan)... Porque se supone que ellos justifican (jajaja) el precio por los impuestos (jajaja) y por el servicio que prestan, sean camareros estupendos, gogoses, diseño mariquitil, etc. Pero y el bienestar? Estuve, hace cosa de un mes, en Studio 54 (no tengo fotos tampoco) y, joer, en el superreservé hacía un frío que podías cortar cristales con los pezones, así que daban ganas de decir "oye, mira, me descuentas 50 céntimos por el calor que no ofreces, porfa?".
Después del sitio de las fotos, como buen bujarra, fui con mi amiga Beg (jartita de maricas que está) al Mamá Inés, sitio mono y acogedor y al que me encanta ir porque una vez hice una entrée superexitosa (que no tiene mérito porque fue en fechas del Orgullo y ahí las hormonas están disparadas y la gente te mira aunque te arrastres [aunque admito que tengo unos pectorales estupendos, JAJAJA]), y tiramos hasta el final, al laito de la barra y lejos de la puerta... Pues llegaban unas corrientes de aire gélido que sólo faltaban los trabajos forzados y el cartel de "Bienvenido a Siberia", y es que, claro, los encargados de la temperatura están al otro lado de la barra, donde las máquinas de hielo, frigorífica, lavavajillas y café dan calor y suponen que los demás estamos igual de calentitos. Pues no, oiga, no, a este lado de la barra y a este precio, no hace calor, así que me lo descuente usted del precio, ya que tanto se jacta de lo que ofrece.



Odio el frío en los sitios de hostelería... No debo ser el único, y debe ser por eso que la gente en Cool se quita la camiseta. Yo no lo hago, me gusta mi calor y si me pongo a dar espectáculo, por favor, me lo descuente usted del precio...

Dexter, Joeeeer! Cómo crujes!



Mira aquí!



Eso! Mucho mejor!

12 de noviembre de 2007

Y hablando de series...

Vale, se nota que tengo el día libre, no?
Pues mi última enganchada (nada que ver con Sexo en NY): DEXTER...
El caso es que cada vez que buscaba algo en Mininova, siempre veía capítulos de Dexter, y hasta pensaba que era Dexter el del laboratorio... Gran error el mío (y bastante obvio)... ¿será porque en el fondo tienen cierto parecido físico?... ¿o el mismo publicista?





Pues sí, los dos tienen un color de pelo indefiniblemente pelirrojo y los dos tienen un laboratorio (y sendas series)... Pero, aunque el que mide 50 centímetros es entrañable, el que nos ocupa ahora es el alto y humano: Dexter Morgan...
No sé si me he pasado llamándole humano... Tendréis que ver la serie.
Básicamente trabaja en la policia... especialista en manchas de sangre y su distribuición en la escena del crimen... Y es muyyyy bueno en su trabajo. El problema es que tiene un jobi (vaaale, hobbie... ¿o pasatiempo?), y es que es asesino en serie... pero asesino-asesino, ¿eh? De cortar gente en pedazos y tal.
La serie va ya por su segunda temporada en EEUU y la primera fue de estar comiéndose las uñas. Especialmente una vez que te olvidas de que el protagonista también salía en una serie de lo más entrañable y poco morbosa, A dos metros bajo tierra (para que luego digan que los actores se encasillan). En Six Feet Under era gay (marica, vamos) el pobre, y claro, uno piensa que lo sigue siendo en su siguiente serie... Pero no (snif), y eso que está más bueno(rro) (Gymnitis: a) la nueva enfermedad gay que infecta a cierto sector de la población hetero XY, b) nuestro mejor amigo griego)...
Pues lo dicho, muy recomendable, especialmente si la veis en versión original, porque en este país cada día los doblajes son más inmundos, sea por la traducción ("pasaré el aspirador por la carpeta") o por la expresividad de los actores de doblaje (salvando las honrosas excepciones de siempre, of course)... Y además, la acción se desarrolla en Miami y hablan constantemente un spanglish que no sé cómo doblarán en castellano... la tónica en los estudios es volver italianos a los personajes (aunque sean el vivo retrato de Rigorberta Menchú)


LEAMOS, AMIGAS