
¿De Málaga? Pues sí, de Málaga. Mi BH ahora está en Málaga, así que en vez de ir a Madrid, como antes, ahora tengo que ir un poco más lejos… pero no me importa nada, aunque esto de la distancia es jodido porque se hace largo y eso… Aún así, mi BH se lo merece toooodo y, aunque se me rompa el alma en mil pedazos a medida que me alejo de él, sé que tengo que tener ánimo y energía, y que cada beso y cada abrazo que me da me sirvan de combustible para sentirle cerca. Además, como le he dicho en la estación, no hemos cruzado océanos de tiempo y no nos hemos cruzado mil veces el uno junto al otro en estos años como para no seguir ahí, en la brecha… Además, hacemos muy buena pareja, que eso también influye, ¿no? Y septiembre, aunque se hace lejano, se va acercando poco a poco…
El AVE está petadito, y eso que es lunes [ya, ya sé que estáis leyendo esto y es martes, pero es un falso directo]… debe ser que la fiesta de la Comunidad de Madrid la han pasado al lunes, ¿no? Bueno, lo dejo como interrogante… Me ha tocado un vagón tranquilito a pesar del llenazo y hasta me he podido comer mi bocadillito en la cafetería.
No me olvido de que tengo que escribir la posta tercera del anterior viaje a Málaga, el de la Semana Santa… así que con un poco de suerte me pongo ahora y lo tenéis para mañana…, también me gustaría meterme con los bancos, los medios de comunicación y la gripe, que de porcina no tiene nada, porque es humana y encima es más leve que la estacional… En fin, la sombra de las farmacéuticas vuela sobre nosotros…
Feliz lunes (vale, martes...).





