24 de septiembre de 2015

Santa Uma Thurman

Como ya todo el mundo sabréis, el otro día estuvo en Sevilla Uma Thurman, como yo, lo que pasa es que yo llegué una semana tarde. Digo que lo sabréis porque se ha montado lo más grande cuando se han visto las fotografías que le hicieron cuando estuvo de copas en el Garlochí...


Para los que no lo sepáis, el Garlochí es un bar de Sevilla muy... muy. A ver, más que un bar parece aquello una capilla, bien abigarrada de santos, vírgenes, espejos, imaginería varia, palios y hasta custodias, un ejemplo perfecto de horror vacui y una auténtica maravilla del kitsch más castizo, pero de verdad, del casticismo andaluz, con bien de oro. Allí la gente va, se hace fotos, flipa un poco con los retratos de la duquesa de Alba y bebe el cóctel del lugar, que no tiene otro nombre sino sangre de Cristo. MARAVILLYA...

Sombra aquí y sombra allá...

El palio, mejor sobre la barra que sobre Franco.

A ver quién limpia el polvo aquí... 
Al principio estás un poco en shock, pero luego te das cuenta de que no es mayor el shock que el de ver la Semana Santa en las calles con tanto fiel, virgen, crucificado y nazareno descalzo con capirote en plena penitencia por a saber qué pecados, y también te das cuenta de que es un bar y que hay que saber distinguir entre la fe y el folclore, eso que tanto cuesta a los creyentes. El caso es que los capillitas sevillanos se han ofendido mucho, mucho, mucho.., vamos, musho, y no porque la Iglesia haya enajenado bienes públicos a su nombre, como la mezquita de Córdoba, o haya encubierto abusos sexuales a menores y pederastias varias o no pague el IVA como hacemos los demás,... pero espera... 
¿Capillitas? 

¿Qué terminología es esa? Pues es como llaman en el sur a los gazmoños, o sea, los que fingen devoción, escrúpulos y virtudes que no tienen, los que aparentan ser muy devotos, modestos o cuidadosos en cuestiones de moral, o el meapilas de toda la vida de Dios, vamos.
Ejemplo de farisea de mierda, capillita, gazmoña o mierda, en general. 
Bueno, tras esta disquisición, como diría Mariano, semántica, sigo con el tema: que se han ofendido los gazmoños estos porque a la buena de Uma Thurman le plantaron toda la parafernalia de la Dolorosa, con lo guapa que está...! Sobre todo después de que le haya bajado la hinchazón de la operación de estética del maquillaje!

¡Viva la virgen de Almatosa! ¡Guapa! ¡Bonita! ¡Reina!
Y yo, respetuoso con aquel que vive su fe en la intimidad, flipo con tanto absurdo integrista, la verdad, sobre todo porque con Christina Rosenvinge no se pusieron igual de histéricas... En fin...
Hija, se ve que, como eres patria, tienes bula papal o algo.
En otro orden de cosas, también de rediseñado la bloga, amigas. Besis.

22 de septiembre de 2015

Caitlyn Jenner se vuelve loca del coño

Hay una cosa que no comprendo en el mundo,... bueno, varias, pero aparte de a) ser maricón y de derechas, b) las parejas abiertas, c) el fisting anal y d) Kant, esta que os voy a contar es la principal. Hay algo que no comprendo en el mundo, digo, y es la capacidad de quien ha sido discriminado y puteado por lo que es tenga la empatía de una castaña y haga a los demás lo mismo que le han hecho a él. El ejemplo típico es el rollo de los judíos y los palestinos, pero es martes y no me apetece meterme en berenjenales ni que el Mosad vuelva a posar su mirada sobre esta humilde y homosexual bloga, así que ya os dáis por enterados de por dónde van los tiros.

Ya tú sabeh

Pues resulta que nuestra amiga y celebérrima Caitlyn Jenner, que tanto furor causó cuando a sus 65 años se sometió a una reasignación de género, le soltó el otro día a Ellen DeGeneres que la palabra matrimonio para definir el matrimonio homosexual no le convencía nada.

Errrr... me lo puedes repetir?

14 de septiembre de 2015

El ataque de las cicladas

Leo esta mañana en Twitter, con los ojos como platos, en El Mundo, una noticia absurda sobre "La sorprendente transformación física de Clemente Lequio (sic)"...

Y me he quedado muerta, claro, porque no tenía ni idea de quién era el tipo este. Luego ya he leído el epígrafe de famosos y me he quedado pensando que seguramente hablarían de alguno de los Lecquio, de tan celebrada fama en este país pero, como aludían a un tal Alejandro Lequio, ya me he dado cuenta de que el artículo tenía el mismo rigor que una buena diarrea.

¿No se llamaba Alessandro Lecquio? Pues empecemos por ahí, coño. Bueno, que me entretengo como siempre y aquí no hemos venido a hablar de la calidad de los pésimos redactores de El Mundo, que dan para otro artículo. Que resulta que el niño este, hijo del Lecquio y Antonia dell'Atte ha musculado por arte de magia y es DJ. Vamos, que da para otra posta pero paso, también, porque aquí hemos venido a hablar de...


LAS CICLADAS

La gran mayoría de vosotros sabéis qué es una ciclada, ¿no? Pues no, no es una de las islas del archipiélago griego situado en el centro del mar Egeo. Una ciclada (bueno, o ciclado más bien) es uno que coge y se mete en el cuerpo esteroides anabolizantes a saco, o sea, hormonas que se producen en nuestras mismísimas pelotas, para, grosso modo, aumentar el volumen muscular y pasar de un mes a otro a tener (con esfuerzo también, no sólo económico, sino de gimnasio) un cuerpo fetén, o como el de Rafa Martín aquí presente. ¿Recordáis el clembuterol y las carnicerías?

- Insinúas que Rafa...

Bueno, pues es ilegal y peligroso y blablabla, pero la verdad es que es una verdadera tentación, porque te pasas el año persiguiendo la consabida y eterna Operación Bikini y nunca llegas, pero ves que en marzo en tu gimnasio la gente empieza a crecer y crecer y crecer y, claro, al principio eres tonta (bueno, al final también) y crees que les cunde mucho el ejercicio, pero luego ya te das cuenta de que hay trampa...

"Aquí hay gato encerrado! Serán putas!"

Y es que todo el mundo se ha ciclado y tú, que tampoco es que seas poca cosa, pareces una huesiloca a su lado. Oye, pero que bien, eh? Bien. La gente que se gaste el dinero en lo que le plazca y haga lo que quiera siempre que no moleste al vecino, pero lo malo es cuando le alabas a alguno de estos lo bien que están y te sueltan, con todo su papo, que es que es por la nueva dieta y la nueva tabla de ejercicios y tú, que llevas 10 años de dietas y tablas te quedas en plan... en plan... No es por repetirme, pero en plan...

Será falsa. Y puta.

Y, digo yo, te has gastado una pasta en el ciclo hormonal, has hecho ejercicio también y encima has quedado niquelado, con todos esos músculos marcados, grandes y tremendamente atractivos... ¿por qué no dices que te has metido un ciclo, hijo mía? Si se ve a la legua, coño... Pero lo malo no es que no lo admitan, que cada cual dice lo que le sale del rabo, lo malo es que te mientan a la cara, como si fueras gilipollas. Dieta... rutina... LOS COJONES. En fin, que si yo me ciclo, amigas, tranquilas que os lo diré. Con muchas fotos, claro. Ah, y para las retrasaditas que digan "mira, ya está la envidiosa de Otto...":

Mirad, putas, y sin ciclarme


LEAMOS, AMIGAS