16 de agosto de 2010

A Gaga le sale el Arte del Chirri



Según se hace eco la revista OUT, refiriéndose a la Vanity Fair que tiene por portada a Lady Gaga, a nuestra grotesca artista de la canción le sale el arte por el coño… De hecho ella misma ha declarado que le da cosa que cuando se acuesta con alguien le pueda arrebatar su creatividad por la vagina… Toma ya…


La Germanotta está ya pleno proceso creativo de su próximo álbum, del que dice que es el mejor trabajo que ha hecho jamás y que está orgullosísima… Pues a ver, porque me la imagino sorbiendo un batido de almeja buscando eso que ella ha denominado liberación uterina, pare que luego me digan a mí que me pongo escatológico.

A mi esta tía, sea lo que sea de ella, me gusta justamente por eso, porque, no sé su música, pero ella hace lo que le sale de coño. Es una caricatura de sí misma, sabe jugar con la sexualidad y con pasarse de vueltas, como hizo en su momento Madonna… Canta bien y sabe tocar el piano que, aunque os parezca muy fácil, no lo es, y no compone mal… Desde luego que no es la hostia como compositora, dirán algunos, pero, chicas, muerto Mozart dejó de haber compositores geniales, así que no nos pongamos finos con las cuestiones compositivas… Por cierto, que el pelucón de Salzburgo también estaba fatal con el sexo y bastante pasado de alcohol en general, así que no inventamos nada nuevo…


¿Qué más? Pues que lleva dos años en el candelero con, básicamente, el mismo trabajo en una época, esta de internet, en la que las cosas pasan como el rayo, y a mi me gusta, como me gustaba Madonna… y algún día pues puede que me deje de gustar, como lo hizo la reina del pop…

15 de agosto de 2010

Madama Butterfly: tambien hay gays en Japon

 Este fin de semana han tenido lugar las celebraciones del Orgullo en Tokio… ¿Esta semana? Pues sí, y después de un parón de tres años, que ser marica en Japón está muy complicado y no había suficientes voluntarios para realizar la marcha en este país de 127 millones de habitantes… ¡Ay! ¡Si Mishima levantase la cabeza! Bueno, no la levantaría porque se suicidó ritualmente y eso incluía la decapitación… Ains!


El caso es que la cosita está muy mala en Japón porque la homosexualidad, al contrario de lo que pudiera pensarse por todo lo que nos llega aquí, es un tabú social como la copa de un pino y está tan mal visto que tienen prohibido donar sangre… ¡tócate los huevos, Cho-Cho San! Por suerte, cada vez disfrutan de más apoyo por parte políticos, instituciones y tienen, en el distrito de Shinjuku (apuntad, apuntad) unos 250 locales de ambiente,… no está mal, no, aunque Tokio tiene 13 millones de habitantes, lo que, casualmente, se corresponde con el número de gays que, estadísticamente, se supone hay habría en el país del sol naciente…

Tienen, además, y aunque resulte irónico, un activista político transexual, Aya Kamikawa, que consiguió que en 2003 el registro de familias reconociera a estos ciudadanos por su género tras la operación, cosa que por estos lares occidentales está aún complicado.

En fin, pues con la duda de si los drags de Japón van con peluca de geisha o de Dolly Parton, deseamos que pronto puedan tener una manifestación y unas celebraciones como las que tenemos en Madrid cada año.


Más información, pues en Reuters

Phillip Morris, yo también te quiero

 

Ayer por la noche estuve viendo Phillip Morris, ¡te quiero! sin saber muy bien lo que iba a ver. Siempre da un poco de miedo ver películas de Jim Carrey, pero también hay que decir, en su favor, que hace más de 10 años que no hace una de esas horrendas comedias que lo hicieron famoso. Parece que se ha empeñado en hacernos ver que también es un actor que sirve para el drama y hay que admitir que en esta película tiene momentos muy buenos… y horrendos.


Para los que no la hayáis visto, no pienso reventaros la trama, sólo comentar un par de cosillas que se me antojan. Lo primero de todo lo que debemos saber es que es una tragicomedia (basada en una historia real), aunque en los anuncios la ponen como una comedia… Tiene momentos muy divertidos y otros que son de pañuelo. El protagonista es un homosexual con cierta crisis de identidad que extiende su caos allá donde va. Carrey no anda muy fino paseando entre la estrecha línea que separa la parodia de la caricatura y a veces cae en ciertos tópicos de maricas, en un personaje al que no le ha cogido bien el puntito homosexual, que está en un continuo vaivén pero que cumple a la perfección a pesar de esa peluca y ese maquillaje tan horrendo que le han puesto y del que no puedes dejar de fijarte desde el primer al último minuto de la cinta.

El otro protagonista, Ewan McGregor, discreto y un poco eclipsado, tiene momentos de actuación absolutamente sublimes y estremecedores, en general en los últimos 15 minutos de la película, que son una verdadera montaña rusa de sensaciones y sentimientos. ¡Anda que no se me cayeron lagrimones ni nada…! Tampoco es que su papel dé para mucho, pero lo poco que tiene es de quitar el hipo; eso sí, se nota que es a Carrey a quien le han querido dar la oportunidad de lucirse.

El ritmo narrativo es estupendo y la historia fluye con facilidad gracias, a parte del guión, claro, a la fotografía, la exposición y la saturación del color, que te introducen en una particular atmósfera. Además, aunque esto no sé si es por ser gay, la relación entre los protagonistas se plasma con una naturalidad pasmosa, espontánea y fresca… aunque a un hetero a lo peor le da un algo, claro… No sé… Id a verla. Merece la pena porque es de esas películas que te dejan una buena sensación de haber visto algo que está bien sin ser, evidentemente, la mejor película del mundo.

Y encima acaba con la canzonetta su l'aria, que es de las cosas más hermosas que Mozart jamás escribiera…

LEAMOS, AMIGAS