De cómo Otto pasó el día de su cumpleaños con su fiel enamorado.
Tras la fiesta de cumpleaños de Correduá, que me dejó completamente alcoholizado, y la visita en buena compañía a El Ángel, mi BH me llevó al hotelito… Bueno, en realidad era un hostal, jajaja, pero muy bien puesto y pasaría por un hotel… Además había reservado una habitación doble pequeña y nos dieron una triple con cama de matrimonio… Llegamos y yo intenté no dormirme, repitiéndome espeeeera, espera que ya llega y así dormimos abrazaditos, abrazaditos porque yo tenía tal grado de alcohol que mis velas no estaban para mucho crucero…, pero mientras mi BH se lavaba los dientes no sé cómo me quedé sopa…
Al día siguiente desperté con muy poca resaca y feliz y mi BH me felicitó y me dio besos mil y luego pues eso, lo que imagináis: mucho amor. Perreamos tooodo el día, yacimos, como en el Antiguo Testamiento, recibí llamadas y mensajes y lo pasamos muy bien… eso hasta las 21:30, más o menos, cuando salimos para que mi BH me llevase a su regalo…
Si, señores, me regaló una sesionaza estupeeeenda de baños árabes con su masaje incluido a las diez de la noche en la casa de baños árabes de la calle Atocha… Hmmm… El sitio está bien, la verdad… Se entra en un grupillo de unas veinte personas… En nuestro grupo había, lo menos, ocho maricones, nos incluidos, claro, y alguno de esos que te miran de más, aunque dice mi BH que es el típico hetero macho y mazao, que iba con la novia, por cierto, que mira los cuerpos de los demás mazaos para comparar… yo también tengo esa teoría y la comparto… Y nada, te dan instrucciones y bajas al vestuario, que es suuuuuperenano e incómodo, la verdad… Ahí te pones el bañador y sales a las aguas no sin antes ducharte, claro…
No os imagináis qué gozada es meterte en una piscina de esas árabes templadita y rica con vuestro maridito al lado que te toca (sin pecado) y te da besitos y te tiene abrazado: mola mucho… Por cierto, las parejas maricas que había estaban igual, todos abrazaditos… cómo semos… Estás casi un par de horas del agua templada a la supercaliente y pasando por la pileta a temperatura de hielo (y que yo, claro está, ni toqué) y en una compañía chachi (si, BH) y es una pasada… Puedes descansar en una sala con grifos de té… los grifos de té molan: sale dulce y está muy bueno…
A pesar de los turnos, creo que fuimos de los últimos en ser convocados a masaje. Ahí nos separamos porque marido quería masaje jevi con guante de esparto y yo no, yo quería masajito fino. La chica que me tocó era muy simpática y me dio a elegir entre espalda o piernas o las dos cosas… Yo elegí espalda, porque era mi primer masaje profesional de la historia de mi organismo y lo necesitaba. Fue como estar en el cielo y me acordé mucho de mi amiga Phoebe, la verdad…
Cuando acabaron con nosotros nos fuimos a cenar tranquilamente y superrelajados… Además hacía una noche estupenda… y nos fuimos a la cama… no me acuerdo si volvimos a yacer, pero el día, entero, había sido el mejor cumpleaños que podía haber tenido. HALA.











