Encima, con la crisis, parece que todo lleva más a los extremos, claro, y este estado de desesperación económica (en el que la gente sigue llenando los Zaras, los Ikeas y los MediaMarkt) está abriendo la puerta a una mayoría absoluta del PP en un par de años, algo que solo se podría remediar dejando hablar a Rajoy, que cada vez que habla cae en picado en los índices de popularidad. Aún así, no se arredra y suelta cosas como que en cuanto llegue a Moncloa, diga lo que diga el Tribunal Constitucional, se acabó el matrimonio entre maricas y bolleras (no respectivamente, que es lo que le gustaría)... y es que somos un objetivo, amigos.
No hay cosa que más joda a la derecha de este país que los maricones que saltan a la calle, y ya el año pasado obligaron a que las fiestas del Orgullo se dispersasen por el centro. Vale, era por una cuestión de precaución y de molestias en el barrio, ok... pero este año la concejal de medioambiente, la mujer de Aznar, Ana Botella, ha impuesto una multa a los organizadores por el Orgullo 2010: ruidos, contaminación... en definitiva, esa fiesta nos la quieren eliminar, por maricones.
Estaréis algunos maricas de derechas leyendo esto y os parecerá que Anita, la de las manzanas y las peras, que no nos puede ver casándonos porque le da un pasmo, está haciendo su trabajo como concejal, no? Pues pasaos por las fiestas de la Paloma a ver si hay ruido y contaminación: la misma, pero claro, con menos maricas (aunque siempre hay legión, claro), así que esas no se quitan, no, por no hablar del botellón diario, que parece que sólo se hace (y se controla) cuando llega el Orgullo.
Si ya en la política local se arremete contra nosotros, esperad a que estén ahí arriba, en el gobierno, y ya veréis cuántos telediarios nos quedan para volver a tener que manifestarnos no por la fiesta del disfrute de los derechos civiles sino por la reivindicación de unos derechos que se nos van a recortar por la simple razón de que no hemos nacido como ellos, aunque en ese ellos no puedo meter a Rajoy, por ejemplo, u otros muchos políticos del PP que son homosexuales y que prefieren, por una impostura, que las cosas sean como dios manda, o sea: matrimonios en los que uno de los conyuges es homosexual, pederastia en el seno de la Iglesia, sacerdotes homosexuales que condenan la homosexualidad para luego practicarla, hijos homosexuales a los que se maltrata en el seno de la familia tradicional por el hecho de serlo... Ains! Que estoy generalizando? Vaya... pues como ellos con nosotros. Y luego nos vienen con el rollo del lobby gay,... ahí iban a estar ellos si tal lobby existiera...
Como siempre se ha dicho: otro vendrá que bueno me hará... y lo peor, los maricones que los van a votar.




