28 de julio de 2010

OLE!


Se acaban los toros en Cataluña por cuestación popular en 2012, como el mundo, así que no tiene mucho mérito, ¿no?.

Bromas aparte, no me gustan los toros, nunca me han gustado y es posible que jamás me gusten. De pequeño me aburría verlos; me causaban tedio, que no trauma, que conste para esa gente mojigata que sobreprotege a sus crías. Pero hay muchas cosas que no me gustan, como el fútbol, el pádel… el primero genera una violencia incomparable a la violencia que se genera en un coso… de hecho me parece más bestia que se hiera mínimamente a un humano de manera irracional tras un partido que el hecho de sacrificar a cualquier animal o planta, sobre todo porque en el planeta tierra (esto es, Occidente) sacrificamos miles de millones de animales a diario para nuestra nutrición… pero bueno, dejemos la demagogia y ese argumento de que es mucho peor los 16.000 niños muertos por desnutrición cada día. Tampoco me gusta que me fumen cerca (50.000 muertos al año en España: 6 muertos por hora, uno mientras lees esto)… ni que la gente se emporre y /o beba y coja el coche (más muertos)… Bueno, demagogias, ¿no?

Se ha prohibido y punto. Ahora surgirá gente absurda que diga que se prohíben los toros y no el aborto, ¡o la homosexualidad!… Sin comentarios.

Me parece que cada cual tiene derecho, en democracia, a su espacio, pero la democracia es el gobierno de las mayorías, nos guste o no, y no el triunfo de los grupúsculos. Democracia no significa que tienes que defender y apoyar cada idea que haya: el terrorismo, por ejemplo, no es democracia. Democracia tampoco es prohibir, sobre todo cuando hay un cierto tufillo apestoso de quitémoslo, que no sólo es cruel sino que también atufa a españolismo de pandereta.

Pero se ha prohibido y punto… ¿Y los bous al carrer? Ah, que son bous, no toros.

Lo que me fastidia es que me impongan una moral que alza a la vida animal a la altura de la santificación con un falso afán mesiánico, como si la venida del último mesías no nos hubiese jorobado la existencia los últimos 2000 años. No, señores, eso no es así… los animales, incluidos nosotros, somos así, salvajes y refinados, capaces de lo horrible y lo sublime. Si dentro de 10.000 años de repente desentrañamos los misterios de la trascendencia y abandonamos nuestro ser de carne y huesos para ser energía o ectoplasmas, pues mira que bien, aunque yo pensaré que nos hemos dado a los psicotrópicos… Mientras tanto, ni quiero humo ni nadie que me meta por los ojos que criar animales para hacer pieles está muy mal y feo… si la piel es noble, claro, que si es para nuestras zapatillas de perroflauta no pasa nada porque es lo natural… Todo para salvar al visón, que es tan humano… y de paso lo liberamos de sus jaulas y jodemos un ecosistema introduciendo una especie que sustituya a las endémicas…

Pero los toros se han prohibido en Cataluña y punto. Y mejor, porque así no sufrirán más y yacerán felices como el toro de Walt Disney por las praderas de la meseta… hasta que el toro bravo o de lidia, una variedad fabricada con un fin, se extinga para siempre, porque la única razón de que este animal exista es por su cría para la lidia. Así les dejaremos vivir… y morir en la extinción, sumándose a otras especies… pero bueno, ya ves tú: lo mismo pasó con los grandes saurios y aquí seguimos…

Y lo malo, lo peor de todo esto, es que me leo y parezco de derechas, lo que me asquea mucho más y me hace sentir más rabia por la gente transigente que no admite más que su propia transigencia y no la ajena.
¡Cuánto mal nos hizo el siglo XIX! ¡Y los 60! Así volviesemos al inicio...:


26 de julio de 2010

Una Entrada corta


Ya sabéis que a mi el verano siempre me genera unos parones del copón… Y este es uno de ellos. Ya no es que en verano no haya mucho que contar, que lo hay, sino que uno no para demasiado enfrente del ordenador salvo para arreglar un poco la granja o el pueblo fronterizo.

Pero no todo es ocio, no penséis, y el otro día, por unas cuestiones de negocio (ya os he explicado alguna vez que para los romanos lo principal era el ocio [otium] y lo que no lo era, era el no-ocio [nec otium], y de ahí la bonita palabra) estuve con unos estadounidenses de Arizona. Al contrario de lo que se puede pensar, estos eran profesores de universidad y se podía hablar con ellos de un montón de cosas como de la inmigración, la crisis y toda esa mierda (qué oxidadito tenía mi inglés, por cierto, para hablar de esas cosas) y una de las profesoras me confesó que venía con recelo a España.

La razón, según me explicó, era el panorama que dibujaban los periódicos de EE.UU., pintando una España en gravísima crisis, con crimen generalizado, millones de tiendas y negocios echando sus cierres, pobreza extrema, etc. Dos semanas de estancia en Madrid le han hecho volverse terriblemente crítica con los medios de su país al ver que esto no es, como pretenden, un país a lo Ciudad Juárez. La verdad es que me quedé a cuadros cuando me relató la historia, pero luego recordé a la zorra absurda (zorra por astuta, claro, no por hija de la gran puta ni nada) de Angela Merkel, a los especuladores ingleses y, sobre todo, al expresidente del gobierno de España, José María Aznar, que, vox populi, va enmierdando el imagen de nuestro país fuera de nuestras fronteras… Gracias, Josemari, pero supongo que estarás, con la Merkel, retorciéndoos de la puta rabia que os dará que los Obama se vengan aquí de vacaciones, ¿no?

Yo, desde aquí, le doy las gracias al presidente de EE.UU. que, sin ninguna necesidad, está echando, con un par de gestos simbólicos, una gran mano a nuestro maltrecho país… Ahora espero que cuando vuelvan a EE.UU. permita la equiparación de los derechos civiles a los homosexuales de su país.


15 de julio de 2010

¡Tango para Dos!



Después de leer los repugnantes argumentos de los que ha hecho uso la derecha y la iglesia argentina para abortar el proceso (y mira que ellos están en contra del aborto, claro) aún me alegra más el hecho de que Argentina sea el primer país del continente americano que esté reconociendo de forma legal los derechos que se negaban a los homosexuales… ¡FELICIDADES, ARGENTINA!

Después de un debate del copón, retransmitido por televisión y seguido por miles de personas que lo comentaban en su Facebook (que por eso me he enterado yo), se ha aprobado por 33 votos contra 27, dando así en los morros en todas las personas que practican la superchería monoteísta, también llamada religión (católicos, judíos y musulmanes aunaron fuerzas para evitarlo, y es que para joder a otros sí se llevan bien, si…). Desde los púlpitos, donde se debe predicar fe, esperanza y caridad, además de fraternidad, se han dedicado a echarnos mierda encima… Eso sí, de hablar de pederastia, de corrupción política, etc. en los púlpitos nada, eh? El proselitismo lo practican los demás, ya sabéis…

Más allá de lo que uno quiera creer, sean dioses imaginarios, fuerzas místicas o energías siderales (o la nada en general), lo que está claro es que esto es una cuestión de derechos fundamentales e igualdad ante la ley… A ver si, también y de una puta vez, se refleja en la Declaración de los Derechos Humanos, que siempre ayudaría.


Felicidades, pues, a todos los gays y lesbianas de Argentina y al resto de los del mundo, porque poco a poco se nos equipara en los derechos que aún se niegan en la mayoría de países que, por ello, sólo pueden ser denominados tercermundistas, y no sólo es Irán, Polonia, etc. sino Francia, Italia y un largo etcétera de países que van muy de G20, 30 ó 7 y luego cometen segregación.

¡Hoy todos somos argentinos! Pero mañana ya no, que el argentino es un poco… cómo decirlo sin hacer amigos… ¿empalagoso? (con cariño, eso sí) :-)


LEAMOS, AMIGAS