6 de septiembre de 2011

Tabatha, yo tambien te necesito!

Bueno, no es que me quiera poner petardo con el tema de la telerrealidad, pero es que merece la pena que veáis, si podéis, este programa...


Tabatha, te necesito (si, recordando aquellos anuncios de Rúpert, te necesito, aunque el título original es Tabatha's Salon Takeover, algo así como Tábatha se hace con la peluquería) es un Reality Show norteamericano de esos que son no destructivos, por no decir constructivos, claro. La trama está en que Tabatha Coffey, una reputadísima estilista capilar y profesional del negocio de la peluquería con más experiencia a sus espaldas que el propio diablo, acude a la llamada de socorro de dueños de salones de peluquería que están a punto de perder el negocio por una mala gestión. Y ahí empieza el programa...


El caso es que ves lo que ocurría antes, lo que ocurre cuando Tabatha toma el control del centro y lo que ocurrirrá, incluida la redecoración del negocio y la evaluación de los profesionales. Ahí es donde empieza lo divertido, porque la mitad de las peluqueras se ofenden mucho con los comentarios de Tabatha y lo menos que la llaman es zorra. Pero Tabatha es una pedazo de profesional a la que no se le caen los anillos por teñir, lavar o cortar o meter los dedos en desagües podridos y quitar con sus propias manos cucarachas muertas, y tiene las ideas muy claras, así que aconseja, sanciona y trata de convertir el negocio en algo que funcione. Es divertido...


Pero lo mejor, por lo que a mi me encanta Tabatha, es porque nuestra protagonista es una pedazo de australiana (aunque el acento es de británica londinense de la BBC) lesbiana,... sí, lesbiana. Ahora dirá alguno que claro, que con lo zorra que es está claro que es lesbiana. Pues no, ser lesbiana no te hace ser más o menos mala, como ser marica no te hace más sensible. Es lo que yo llamo bollesca, bollera fina, femenina y elegante cual goyesca. No lo oculta y además lleva 10 años de relación con su pareja viviendo en Nueva Jersey, EE.UU.

¿Dónde? En Divinity TV, lo que antes era CNN+... y por ahora es sobre las 13:30... Yo no me pierdo uno, ¡jajajaja!

¡Ve mi programa o te arranco la cabeza!

5 de septiembre de 2011

Ni Piel ni Habito

Ayer nos fuimos a ver La piel que habito... sí, la nueva de Almodóvar...


Conste que yo iba con unas ganas locas de reconciliarme con Almodóvar, que últimamente no me acaba de convencer. El caso es que yo no sé si es que se siente encumbrado por su propia fama o es que se ha aburguesado, pero de aquel Almodóvar de siempre cada vez queda menos. Quizás nos lo hemos cargado gracias a una crítica que lo trata de genio, sin ser él tal cosa, bueno, o sí, pero creo que es aún pronto para definirlo como tal. Otra cosa es que se pueda hablar de él como el genial Almodóvar.

No creo que dejar de hacer tragicomedia te haga menos genio, para muestra ahí están todos los neorrealistas italianos o Billy Wilder, capaz de un Con faldas y a lo loco y también El crepúsculo de los dioses. La genialidad no está en poner una buena banda sonora y una buena fotografía, sino en saber contar una historia, buscar la manera de agitar al espectador, y eso lo hacía estupendamente Almodóvar antes, con esa especie de mezcla de tragedia cañí y comedia costumbrista.


No voy a destripar nada de la trama de La piel que habito, pero sólo diré que me parece pretenciosa, predecible, absurda, inverosímil, larga, aburrida y con una línea cronológica mal llevada, con un ir y venir de flashbacks interminables que sólo consiguen que mires el reloj a mitad de película. Intenta crear, o mejor,  subirse al tren de los que han creado psicópatas de cine, y no lo consigue. El personaje de Antonio Banderas es plano y aburrido... Elena Anaya sale muy guapa en un papel muy irregular y hay momentos es que parece que estás viendo a Aitana Sánchez-Gijón, y Marisa Paredes... pues como siempre, muy intensita en un papel de lo más absurdo llena de hijos ilegítimos, freaks y, una vez más, absurdos.



Yo recomiendo que la veáis, porque para gustos, los colores; pero una cosa quiero dejar clara, y es que estoy harto de que se nos venda el cine de arte y ensayo como el único representante del verdadero séptimo arte, y no... yo sigo insistiendo en que antes de ver cine pretencioso prefiero el entretenimiento de La boda de mi mejor amiga, la verdad... aunque a más de uno le parezca cacaculopedopís.

Feliz lunes.

2 de septiembre de 2011

Septiembre, otra vez!?

Bueno, una vez más empieza una nueva temporada.


Pensaba haber cambiado la plantilla, como viene siendo habitual desde hace unos veranos, pero esta vez me ha sido un poco imposible por todos los cambios que se avecinan y se han estado gestando este veranillo, entre ellos un nuevo trabajo que, espero, me permita estar más presente en la bloga, porque es un trabajo en línea. Qué cosas... ah, y me van a dar un MacBook Pro, tía, con su disco duro de estado sólido, ¡ea! (ya os veo a todos en Google, jajaja)

Luego está el rollo de estar buscando pisito en Madrid, que es tal cual como habitar en una película de Berlanga, divertido por fuera pero infernal por dentro, chica.

Tengo que hablaros de muchas cosas, como de la semana de los Jumanji que vivimos este agosto, vamos, los JMJ, en la que pude lucrarme a costa de Susan (-tidad), para poder dar la razón a toooodos esos buenos cristianos que han defendido a capa y espada la semana de los Jumanji frente a la semana del Orgullo marica.

¿Más cosas? Bueno, pues amigos que van y vienen y otros que se separan y que al verlo te da una cosita que no sabes si atarte los machos o salir corriendo, pero iremos informando... De momento, me despido ya, que estoy en el trabajo y ¡entre esto y el Twitter me van a acabar riñendo! ¡Ah, no! Bueno, me dará cargo de conciencia en todo caso... El lunes prometo ser más largo y tendido.

¡Feliz primer viernes de septiembre a todos!



LEAMOS, AMIGAS