10 de septiembre de 2013

A vueltas con la bicha esta...

Yo no creo que sea el único que odie (bueno, odio no, es que me cae fatal, pero me gusta relacionar ambos sentimientos en ciertos momentos, como con Mariano, Ana o Espe) a la teutona esta amargada que vino del otro lado del muro (para los jóvenes que creen que hablo de Juego de Tronosel muro) para convertirse en la tía más cabroconservadora de Europa: Angela Merkel.


Como nosotros no podemos votar en Alemania, no hay mucho que hacer, aunque se supone que nuestros representantes en el Parlamento Europeo podían darle caña a la señora o a su partido o algo, utilizando, por favor, el servicio de traducción simultánea para no acabar como Ana...

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Bueno, a lo que iba, que Angelita es una puerca y que con esto de recortar y la austeridad nos tiene cogidos por los huevos y esto no va bien... ¿Que hay que joderse? Pues habrá que joderse, pero lo que es increíble es que esta basura humana dijera ayer, en televisión, que "por el bien del niño" rechaza la adopción en parejas homosexuales, sin querer ella discriminar a nadie, claro, literalmente. No va a apoyar la ley que abre la posibilidad de adopción en un país en el que, con toda la lógica del mundo, en 2002 se legalizó la prostitución para equiparar este trabajo a cualquier otra actividad laboral, y mira que eso es más peliagudo...
Lo mejor de todo es que me encantaría saber cómo esta señora se lo va a explicar al ministro alemán de Asuntos Exteriores, Guido Westerwelle, abiertamente homosexual, aunque sí ha señalado que ha participado en muchos debates al respecto, incluso dentro de su mismo partido, la CDU, que tiene un grupo de gays y lesbianas. Ya sabéis, muy del argumento de "no, si yo no tengo nada en contra de los homosexuales, tengo buenos amigos gays, son sensibles y muy artísticos" y toda esa mierda.
Vía 20 minutos

3 de septiembre de 2013

De terrazas y sus circunstancias

Los que me conocen y los que me siguen en las redes sociales ya saben que soy muy pesado, en general, y muy cargante, en particular, con el tema de ir al gimnasio y tal. Voy a un gym que está en el centro, GYMAGE, que no sé por qué lo pongo todo con mayúsculas, por cierto, y que ahora se llama GYMAGE Lounge Resort, ¿pretencioso? Nooo, qué va... A ver cuándo se da cuenta la gente de que usar el inglés así es transnochado, cutre y pueblerino, y te lo dice tu filólogo inglés favorito, amiga.
No está mal, la verdad. Tampoco es que te puedas encontrar grandes cosas en el centro de Madrid, porque los locales son pequeños y están bajo tierra y son un agobio, en serio. Como mucho uno puede irse al gym que está en los bajos del Hotel ME, en Santa Ana, pero te cobran 100€ al mes, y mira, Mari, no está la cosa como para soltar pasta, sobre todo con ese olor a cloro (maravilloso mutágeno) que tiene la sala.
Hará ya cosa de un año que abrieron mi gimnasio con ciertas pretensiones, y no es que lo diga yo, es que lo anunciaban (y lo anuncian) como "el primer gimnasio de lujo a precio asequible", que es toda una paradoja, todo sea dicho, porque nada que sea de lujo se anuncia a precio asequible. El caso es que tiene luz natural y es grande y amplio, y ese es el mayor lujo que tiene, seamos sinceros, además de ser el gym con más clientela gay de la ciudad. Además, hace unas semanas, en la azotea, han habilitado una pedazo de terraza inmensa y que deja a las demás de Madrid bastante por los suelos, empezando porque pagar 7€ en vez de 14€, como en el Óscar, es magia y es bien.

El lugar es amplio, de diseño y la iluminación nocturna es genial. Muy recomendable para ir..., como el gimnasio. Me confieso muy fan de ambos, y no porque sea su alcalde. Y ahora vienen los peros.
PERO 1. No hay ascensor, y, amiga, para ir al gym no me quejo, pero para relajarme en la terraza, qué quieres que te diga, cuatro pisos no son lo mejor... Pone que en septiembre ya funcionará, pero no lo hace aún y eso es muy mal.
PERO 2. Uno te toma la comanda, otro te trae la bebida, otro se confunde y te trae una bebida que no es tuya. Demasiada gente. Es un lío. Es incómodo.
PERO 3. Te traen la copa ya servida. Sí. Como lo lees. Te viene una chica vestida de vestal (muy mona, sí) y te trae en la mano (¿bandeja? ¿qué es una bandeja?), así que te tienes que fiar de que lo que has pedido haya salido de una botella cerrada. Yo pude comentarlo con uno de los responsables y me dijo que, claro, con tanto desnivel, logísticamente era muy difícil servir en la mesa. Evidentemente, si en vez de poner a un profesional pones a gente mona, pues mal van a llevar bandejas... y algún cliente te pedirá el libro de reclamaciones.
PERO 4. Tienes que ir a pagar a la caja, o sea, pasar por caja. Con lo fácil que es cobrarte al servirte. Pero también te puede ocurrir que tras pedir para 13 personas, a la hora vengan a cobrarte sí o sí porque cambian el turno y, claro, te quedas en plan eeeeeer... ya sé que no quieres echarnos pero lo vas a conseguir.
PERO 5. Anuncian que ya abren a "medio día"... Se dice mediodía, como medianoche, todo junto.

PERO bueno, después de estos peros, insisto, es la mejor terraza de los alrededores, los chicos están haciendo todo lo posible porque vaya bien, aunque estén muy un poco verdes en la cosa de la hostelería, la verdad, y en cuanto lo arreglen todo irá perfecto, seguro, pero os tenéis que poner las pilas y asumir, aunque no mole mucho, que la clientela es marica porque estáis en pleno barrio marica, y es mejor tener maricas que bebés que lloran a las 11 de la noche: molestamos menos y gastamos más, tópicos aparte.

¿Dónde? Corredera Baja de San Pablo 2 / Plaza de Santa María Soledad Torres Acosta (vamos, Plaza de la Luna para el vulgo, donde los antiguos cines)

2 de septiembre de 2013

Juramento Hipocrático

Yo no sé si los médicos siguen siendo tan antiguos como cuando Hipócrates (siglo V a.C., amiguitos), aunque seguro que, en lo que compete su práctica, sí y seguro que hacen ese juramento célebre por el que se comprometen a ser unos buenos profesionales con un grado de buen rollo humanitario, como en las series.
En la Convención de Ginebra, allá por 1945, algo que a muchos les parecerá la Edad Media, se redactó la declaración incluyendo esta frase tan bonita "No permitiré que entre mi deber y mi enfermo vengan a interponerse consideraciones de religión, de nacionalidad, de raza, partido o clase"... Bonito, ¿eh? Pues no es por juzgar antes de tiempo, vamos, prejuzgar, pero según se comenta en el Diario de Jaen una médico le soltó a su paciente, deprimido, y entre otras cosas, gayer, que si estaba así seguro que era por maricón, sin decir maricón, claro.
Cuenta el chaval, David Cámara, que se fue al médico porque no levantaba cabeza por la pérdida de su puesto de trabajo, el subsiguiente embargo de la casa y del coche y por la ruptura con su pareja tras 9 años. La mujer debía estar asintiendo, atenta y responsable, hasta que le preguntó a David que si había hijos de por medio y el chico le dijo que no, que la relación era con un hombre, así que a la señora le cambió la cara y le espetó, en palabras de David, "que me hiciera pruebas y análisis porque los gais tendemos a pillar muchas enfermedades y a propagarlas [...] tenía que comprender que eso es antinatural, y que mi problema, y todo el trastorno, lo tenía en la cabeza", y todo esto delante de la madre del chaval que, la verdad, con 25 años no sé qué hacía ahí, pero bueno...
¡Toma ya! Oiga, señora, que los consejos morales los da el cura a quien le quiera escuchar, usted tiene que ser una profesional y callarse la boquita. Lo peor que es ya me veo que habrá reacciones del tipo "la violaron por ir como una guarra", y empezarán a decir que este chico patatín y patatán y que ella, como los ingenieros, el cura, el alcalde y el guardia civil, es muy buena gente, en plan aquellas fuerzas vivas del régimen.
Y luego flipamos con Rusia, amigas. Aunque aquí el paciente ha denunciado a la médico por homofobia, coma que en Rusia no se puede...
Feliz septiembre.
Este se tocaba, señores, se tocaba...

LEAMOS, AMIGAS