Mostrando entradas con la etiqueta Change. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Change. Mostrar todas las entradas

25 de marzo de 2014

Difama, que algo queda

¿Os imagináis que pudierais tener una plataforma grande y popular desde la cual poder calumniar a la gente sin pruebas? Bueno, pues Twitter puede servir, claro, aunque te puede caer un paquete de los gordos. Aún así la plataforma está muy al tanto para eliminar a homófobos, racistas y nazis, aunque sea un plataforma abierta.

Change.org es una plataforma abierta, algo de lo ellos mismos hacen gala, y que admite las propuestas más variopintas por parte de los usuarios, desde indultos a que la Real Academia Española nombre académica a Gertrudis Gómez de Avellaneda, rechazada por ser mujer o, y esta me encanta, la entrega de la medalla del mérito policial a Spiderman. Supongo que no admitirán peticiones del tipo "por un Chueca sin maricones" o "para que los inmigrantes no nos roben el trabajo", por razones obvias que tienen que ver con la ley, así que alguien tendrá que revise las cosas por el buen curso de las mismas. O no.

Susana Bas es la dueña de Susi Sweet Dress. Escoge vestidos de stocks antiguos en otros países, les hace la puesta a punto en Barcelona con la ayuda de su madre, y luego los vende, sin confección alguna; jamás ha estado en la India. Un buen día aparece una petición en Change.org:


24 de julio de 2013

Change, para variar

A ver, vayamos por partes que esto va a ser más largo que un día sin pan...
1. Ya sabéis qué es Change, ¿no? Una empresa que ha creado plataforma para impulsar movimientos sociales de todo tipo, peticiones y tal... Seguro que ya lo conocéis porque siempre hay mil peticiones de lo más variopintas, desde que dimita Mariano hasta que felicitemos a los del VIPS por no tolerar a clientes homófobos.
2. ¿Ya sabéis quién es Francisco Polo? Bueno, pues es un joven emprendedor homosexual (su condición sexual nos es inverosímil*, pero él lo lleva muy a gala) que creó una de estas plataformas como Change, pero en España, o sea, Actuable (sí, en su momento le dediqué esta entrada), que al final se fusionó con Change, ergo Francisco Polo trabaja para Change España.

3. ¿Que no sabéis quién es Eliad Cohen? Pues Eliad es un chico judío, homosexual y con un cuerpo increíble (a quién le importa si piensa o no), que ha hecho de su tara una buena ventaja creando empresa a cuenta de su cuerpazo, su homosexualidad y las fiestas gayers por todo el mundo.

Ya están los elementos actores de la historia, ahora vamos a ello...
Resulta que Eliad está muy bueno (¿ya lo he dicho?) y tiene una legión de seguidores en Instagram, donde nos enseña sus pectorales, sus brazacos y sus fiestas, y sus tonterías, porque, amigas, para eso están las redes sociales. Una de sus bobadas fue poner un mini vídeo en el que él, en su línea, porque lo hacía mucho con su amigo Uriel Yekutiel, le soltaba una bofetada en plan Gilda a una amiga, que al verlo era un poco pero esto qué es, amiga, pero luego tampoco iba más allá de la coña marinera.
Oh! No! Violencia!
Total, que me despierto esta mañana y comento con un buen amigo el quid de la cuestión. Resulta que Francisco Polo había, él mismo, creado una petición para que Eliad retirase el vídeo de la bofetada y condenase la violencia de género. Yo me quedé como un poco perdona, bonita, que son las 8, ¿me lo repites? Pues eso, que el mismo representante de Change.org había creado una petición con su nombre para decirle a Eliad que su vídeo de la falsa torta a su amiga era de muy mal gusto y que lo quitase... Me conecto, lo miro en internet, abro los ojos, miro bien, leo en nombre, leo la petición. Flipo. A mi, sinceramente, me pareció sacar de contexto algo muy serio como es la violencia de género, y aún estaba buscando en Change a ver dónde había una petición para promover acciones legales contra el imán de Ceuta que ayer dijo que las mujeres que se perfuman son unas "fornicadoras".
Total, que observo que aquello de firmas iba fatal, como era de esperar, y hago mucha mofa en Facebook sobre ello, porque hay mucho por lo que protestar y luchar, pero no nos podemos poner dramáticos por chorradas... y a mi, sinceramente, me parecía una auténtica chorrada integral y sin sentido...
)
Unas horas más tarde veo que mi amiga Sandra, que conoce a Fco. Polo y que es una estupenda activista por los derechos de las mujeres, comparte compulsivamente el enlace de la petición de Change de Francisco Polo peeeeeeero de manera mágica se había cambiado al autor de la petición y ya no era, como a las 8 de la mañana, el sr. Polo, si no mi amiga Sandra... Qué raro, ¿no? y en la mismísima petición... Y es en ese momento cuando me planteo que hay cosas que no se pueden hacer bajo la excusa de defender al débil mientras me doy aires y galas que, al no funcionar como uno pensaba, se dejan en manos de otros. Ya había visto algo parecido con el oportunismo de esta plataforma, o de su representante, no lo sé, no afirmo categóricamente, claro, con aquel tema de la homofobia en el VIPS, ¿recordáis? Pero la verdad es que no me gusta nada, me resulta de una manipulación muy zafia el buscar ciertas cosas para darse bombo y platillo, y creo que este es el caso que tenemos delante...Como se diría en Twitter, es muy #FAIL.
¡Y mañana hablamos del recién editado libro del Mocho!
inverosímil en mi mundo significa que me la sopla / irrelevante

6 de junio de 2013

Homofobia Invisible

Hace ya un par de semanas o tres, de hecho después de que me largasen de Rita, hubo cierto revuelo en las redes sociales, o más bien en Facebook, con el tema de la homofobia y tal. No quise escribir nada para no aprovecharme del fenómeno ni del revuelo y, sobre todo, para no calentarme demasiado.
Básicamente, como muchísimos de vosotros ya sabréis, fue a raiz de los hechos que vivió un conocido en un VIPS del centro de Madrid en el que un cliente le recriminó de malas maneras que este chico recibiera algún beso que otro de su acompañante del mismo género. Vamos, que el señor no soportó que dos gays demostrasen serlo publicamente. Al final, empleados y público defendieron a los chicos y este conocido mío escribió su experiencia, bastante afectado, en Facebook, que se extendió como la pólvora, en buena parte porque mucha gente flipó con que esas cosas ocurran en pleno centro de Madrid y en gran parte, seamos sinceros, porque mi conocido tienen cierta personalidad en Facebook y, como es un chico monérrimo, a la gente se le hizo el chirri dinamita. En menos de 24 horas, blogas y medios maricas se hicieron eco del asunto, incluídos los oportunistas escritores de supuesta novela gayer que se rasgaban las vestiduras cuando, después, se ríen ostentosamente en plena calle del típico joven marica plumífero.

A mi, y vosotros, que me conocéis, lo sabéis, me parece que se debe denunciar todo abuso y discriminación, y yo aquí no lo he dejado de hacer jamás; es algo que se debe hacer a diario, aún a riesgo de que te llamen pesado, porque ocurre todos los días, en Madrid, en Teruel, en los colegios, en el trabajo... y sobre todo a gente que no llama la atención especialmente, o sea, el típico gordito, escuchimizado, feo... gente normal. Tan normal, y tan cercana a nosotros, que choca que nadie se haga eco de ello, nadie. Y es que, amigos, si eso le pasa a un feo no popular, o a una bollera y, encima, fea, ¿sabéis cuánta gente iba a compartir su estado? Pues seguramente 3 de los más de 10.000 que lo compartieron en este caso, y esto, también es un tipo de homofobia, porque el silencio ante el ataque a la dignidad de un ser humano es aún más despreciable.
Luego está el hecho de la localización. Yo siempre he dicho que en España tenemos superada la realidad homosexual, y por España me refiero a Chueca y alrededores, porque un poco más alláno es que te insulten, es que te parten la cara. Tal cual. Pero en el centro de Madrid, que no es España entera, no ocurre, y aunque te insulte un señor en el VIPS no podemos rasgarnos las vestiduras pensando que es superterriblemente común cuando unas horas más tarde, en la calle Leganitos, nos reuníamos como 500 maricones a divertirnos, de fiesta, con nuestras drags, plumas y demás, sin que pasase nada de nada (salvo el hecho de que me echaran de allí, pero que no fue por maricón, conste).

También está el tema del reconocimiento y la fama, del que hay tesis escritas y todo, en especial sobre literatura del Renacimiento, ya sabéis, cuando se pensaba que qué más daba todo si al final lo único que quedaba era la fama (la buena y la mala, por cierto), pero la fama cuesta,... y luego está lo del refrán: unos crían la fama y otros cardan la lana, y hete aquí que, de repente, llega Change.org y, al parecer, se les ocurre que sería muy grande hacer una petición para agradecer a VIPS su actuación y arengarles a que la conviertan en política de empresa, como si la homofobia no fuera ya un delito en este país, y entonces el representante de la plataforma, muy oportunamente*, se hace entrevistar en un medio de actualidad LGTB,... y es aquí cuando algunos pensamos que esto se ha ido de las manos, que se está perdiendo el norte y se está desvirtuando todo el tema de la homofobia para convertirse en una especie de reality.
La petición, que al contrario que la historia de Facebook, que se hizo viral y en 48 horas consiguió ser más de 10.000 veces compartida, en el mismo período, más o menos, de tiempo, no llegó a las 2.000 firmas y al final, con muy buen criterio por parte del creador de la misma, fue retirada. He de decir que me parece muy bien que la historia de Gabi fuera conocida, aunque sólo sea para abrir los ojos a la gente que cree que los homosexuales tenemos ya la batalla ganada, pero no puedo evitar dejar de pensar, como otros muchos, en qué hubiese ocurrido si la historia hubiese sido protagonizada por una lesbiana y, encima, fea. Pues nada, como todas las que ocurren todos 
Millicent Gaika fue maniatada, torturada y violada durante cinco horas por lesbiana, ahora vas y lo compartes...
* Esto está aclarado en un comentario que leeréis abajo de Javier Martínez Madrid.

LEAMOS, AMIGAS